Buena relación entre precio, equipamiento y potencia
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Por motor y suspensión es un coche muy recomendable para quienes viajen frecuentemente por carreteras rápidas. El habitáculo no es amplio pero está rematado de forma excelente.
La versión Diesel del IS está disponible con dos equipamientos denominados «Premium» y «Luxury». El primero cuesta 33.700 €; el otro 3.200 € más.
Ambas versiones tienen un equipamiento abundante que incluye de serie airbags frontales, laterales delanteros, de cortina y de rodillas (tanto para el conductor como el acompañante), y un control de estabilidad más avanzado «VDIM». También tienen un sistema de entrada y arranque sin llave, climatizador de dos zonas, parabrisas térmico, retrovisores abatibles eléctricamente, programador de velocidad, ordenador y radio con cargador de seis discos.
El IS 220d no puede llevar faros de xenón, conexión automática de los limpiaparabrisas, retrovisores de oscurecimiento automático, programador de velocidad activo o el servofreno de emergencia con detección de obstáculos, aunque estos elementos sí que están disponibles en el modelo de gasolina IS 250.
Comparándolo con sus alternativas es un poco más caro que la media. Los hay más potentes y menos costosos, como el Alfa Romeo 159 2.4 JTD de 200 CV o el Opel Vectra 3.0 V6 CDTi 184 CV; y los hay que cuestan más y son menos potentes, como el Audi A4 2.5 TDi.
Cuando se conduce no da la sensación de ser un coche de 177 CV. Esto se debe a que el motor es muy suave en la entrega de potencia (excepto en marchas cortas) y a que tiene unos desarrollos exageradamente largos. A pesar de lo anterior, quien valore la suavidad por encima de la sensación de aceleración y no vaya a circular mucho por ciudad, quedará satisfecho con este motor.
No es amplio para quien necesite las plazas traseras o viaje con mucho equipaje. Detrás, dos adultos irán más o menos cómodos siempre que ni ellos ni los ocupantes delanteros midan más de 1,80 m. De los turismos que hemos medido de su tamaño, junto con el Saab 9-3, es el que menos espacio ofrece.
Es uno de esos coches en los que, nada más sentarse en él, da la sensación de que está bien hecho. Lexus ha empleado materiales de recubrimiento de gran calidad y los ajustes entre las diversas piezas no admiten reproches. En estos aspectos, creo que tan solo un Mercedes Clase C está al mismo nivel.
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