Un interior de mucha calidad
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La sensación de calidad aparente que transmite este modelo de Lexus es muy alta. Es difícil encontrar alguna pega importante en los materiales empleados o en los ajustes entre piezas.
El plástico de tacto blando abunda por todo el habitáculo, incluso en lugares en los que no suele ser normal encontrarlo, como la prolongación de la consola, o la totalidad de los paneles de las puertas. Donde no se emplea este tipo de plástico hay cuero o unos plásticos pintados de aspecto metálico.
El plástico duro y sin pintar se reserva a las salidas de la ventilación de los extremos del salpicadero, a las piezas que rodean la palanca de cambios y la del freno de mano, a la base de los asientos o a la parte final de la prolongación de la consola, donde están las salidas de aire traseras.
El apoyabrazos central oculta dos pequeños cajones y un portabotes doble extraíble. En las puertas traseras no hay ningún hueco para dejar cosas. Tras los respaldos delanteros hay dos bolsas rígidas. En el techo hay, junto a los asideros, dos ganchos escamoteables.
Las únicas opciones comunes para ambos son el techo solar eléctrico (1.040 €) y un paquete que incluye un equipo de sonido «Mark Levinson» de 14 altavoces con cargador de seis DVDs (de video o sonido), navegador con pantalla táctil en color «VGA» de 32.000 colores, reconocimiento de instrucciones de voz (sólo en ingles, francés o alemán), Bluetooth y un asistente de aparcamiento con cámara trasera en color. Este asistente muestra indicaciones de la trayectoria del coche en la pantalla, según el ángulo de giro de las ruedas. Todo este paquete cuesta 4.135 €.
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