Radical pero con cuatro puertas
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El Concept-X es un deportivo de altas prestaciones cuya mecánica y bastidor está muy próximo a los conocidos modelos Lancer Evolution de calle. Su diseño marca las tendencias estéticas que seguirá Mitsubishi en este tipo de coches.
El Concept-X es un deportivo que apunta el camino que seguirá Mitsubishi en el diseño de sus futuros modelos de altas prestaciones. Como en los conocidos Lancer Evolution, se ha pretendido combinar la funcionalidad con un comportamiento dinámico cercano a los coches de competición.
El Concept-X tiene una carrocería de cuatro puertas y 4,53 m de longitud que, no obstante, está estéticamente y funcionalmente más cerca de un agresivo cupé que de la tradicional berlina de cuatro puertas. Para reducir el peso del coche, muchos elementos han sido fabricados en aluminio. El capó, la tapa del maletero, las aletas, los paneles de las puertas y el techo del Concept-X están hechos de este material.
En el interior se dispone de cuatro plazas y en su decoración predomina el color negro que contrasta con las inserciones de aluminio del salpicadero y la consola central. El puesto del conductor está pensado para que este se concentre en la conducción sin que nada distraiga su atención.
El motor del Concept-X es un potente 2,0 l de cuatro cilindros turboalimentado fabricado en aluminio. Está conectado a una caja de cambios automática de seis velocidades que puede accionarse manualmente mediante levas situadas tras el volante. La tracción es de tipo permanente a las cuatro ruedas gracias a un sistema denominado “Super All Wheel Control” (S-AWC) basado en el utilizado en los Lancer Evolution.
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