Muy rápido y con un consumo alto
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Tiene una capacidad de aceleración muy buena dada su potencia, tanto, que puede ser más rápido que otros coches con una potencia similar, como por ejemplo un Golf GTI. Además, para encontrar coches con motores atmosféricos (sin turbocompresor) que superen al Astra GTC 2.0 Turbo de 200 CV, hay que buscar aquellos que tengan potencias cercanas a 250 CV.
Como es un motor turbo, no hace falta llegar hasta un régimen muy alto ni utilizar frecuentemente el cambio de marchas para disponer de una reserva de prestaciones importante. Ahora bien, si lo que se busca es la máxima aceleración posible, lo mejor es moverse entre 4.000 y unas 6.000 rpm, régimen al que llega con rapidez y mucha fuerza. Pasar de ahí no aporta nada, salvo que en alguna circunstancia apurada pueda ser más conveniente mantener la marcha insertada que cambiar a otra más larga.
Otra cualidad interesante de este motor es que es muy suave y silencioso. Es el extremo opuesto a los motores de cuatro cilindros que dan la potencia a un régimen muy alto, como por ejemplo el 2,0 l de 200 CV del Honda Civic Type R o el 1,8 l de 192 CV que tiene el Toyota Celica y el Corolla.
El consumo de combustible es alto a poco que se aprovechen las posibilidades del motor. En un recorrido a un ritmo normal con más carretera que ciudad, lo normal es no bajar de 10 l/100 km de media. Se puede pasar con cierta facilidad de 20 l/100 km si se utilizan sus posibilidades en carreteras de montaña. Con 52 litros, el volumen del depósito se puede considerar más bien pequeño; si se conduce con rapidez, las paradas para repostar son habituales.
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