El Astra OPC es un deportivo de suspensiones duras y ruedas anchas; a causa de esto, tiene un nivel elevado de adherencia. Lo que no tiene el Astra OPC es un tacto tan deportivo como un BMW 130i o un Golf R32. Estos tienen una dirección más precisa y transmiten con mayor fidelidad al conductor cómo están apoyados en cada momento (algo muy valioso para conducir rápido). Además, en el Astra OPC la extraordinaria energía del motor pone en ciertas ocasiones en apuros la capacidad de tracción del coche.
La suspensión del Astra OPC es dura, especialmente al conectar la posición «Sport» de los amortiguadores (tiene «IDS+» de serie), desde el mando situado en el salpicadero. A causa de esta dureza, la carrocería tiene movimientos rápidos y en ocasiones bruscos en las carreteras bacheadas. No es seca, porque tiene cierta capacidad para absorber las pequeñas irregularidades sin transmitirlas con fidelidad a os ocupantes. Tiene unos neumáticos 225/45 con neumáticos de 18 pulgadas de diámetro. Lo que sí hace preferible al Astra es su potencia. El Astra OPC alcanza 242 km/h de velocidad máxima y puede acelerar hasta 100 km/h en 7,0 segundos. El consumo de este motor es particularmente alto cuando se acelera a fondo con frecuencia. En condiciones de utilización normales su consumo es el habitual para ese nivel de potencia. Los 52 litros de depósito se quedan algo escasos.El Astra OPC tiene un motor turbo de 2,0 l de cilindrada y 240 CV de potencia máxima. Este motor está desarrollado a partir del 2,0 turbo de 170 y 200 CV que utiliza Opel en otros modelos de la marca, aunque con ciertas modificaciones para aguantar el esfuerzo que supone el incremento de potencia.El sonido del motor pasa casi desapercibido en una conducción a ritmo tranquilo; si se acelera a fondo, a partir de unas 4.000 rpm, tiene un sonido que recuerda al de una turbina de avión.martes marzo 28
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