Lo que le distingue por dentro y por fuera
|
El interior del Astra OPC tiene un marcado toque deportivo. Lo más interesante de todo son los excelentes asientos Recaro, que tienen unos resaltes laterales muy pronunciados y dan una sujeción excepcional en las curvas. Con todo, habrá algunos conductores que echan en falta regulación lumbar o que la banqueta pueda ir situada más baja.
La instrumentación tiene el fondo pintado en azul, blanco y negro. El OPC no da más información al conductor que el resto de la gama Astra; ni siquiera tiene un termómetro de agua. Además, en un coche con un planteamiento tan deportivo se echa en falta un indicador de la temperatura o de la presión del aceite. Otras particularidades de esta versión son el grueso volante de cuero de tres radios, los pedales deportivos, los biseles cromados de la instrumentación y algunos remates interiores de aspecto metálico.
El exterior de la carrocería tiene aditamentos aerodinámicos que contribuyen a dar al Astra OPC un aspecto muy deportivo. Con respecto al resto de la gama Astra, los paragolpes y los laterales de la carrocería son distintos; tiene un alerón al final del techo y la salida del escape está situada en el centro de la parte trasera. Las llantas son de 18 pulgadas de diámetro; opcionalmente pueden ser de 19 pulgadas.
Para las versiones OPC hay un color específico para la carrocería, denominado Azul Ardenas. De este color va pintado el Astra que ilustra las fotografías de esta prueba. Sea cual sea el color de la carrocería, de ese azul van pintados el fondo de los relojes de la instrumentación y las pinzas de freno. Los otros colores en los que puede ir pintada la carrocería son el «Plata Estelar», el «Negro Zafiro» y el «Rojo Magma».
|
|