Un deportivo interesante
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Opel lanza la versión más deportiva de la gama Corsa. Esta versión tiene un motor que da 192 CV y cambios que afectan a su bastidor y a su aspecto.
Como deportivo, el Opel Corsa OPC es interesante por la fuerza de su motor, por su suspensión -dura pero que proporciona una capacidad de absorción elevada-, y por los excelentes asientos Recaro que trae de serie.
La carrocería del Corsa OPC tiene detalles diferenciadores con respecto a los otros modelos de la gama: la parrilla, los paragolpes, los estribos y los retrovisores son distintos; los pilotos están oscurecidos.
Tiene otros cambios que pueden afectar a la aerodinámica, como el alerón al final del techo o el difusor en la parte central del paragolpes trasero (integrado con la salida de escape triangular).
Los asientos son de tipo bacquet, fabricados por Recaro y tienen los airbags laterales integrados en su estructura. Proporcionan una sujeción excelente y no resultan incómodos para el tipo de asiento que son.
El volante no es redondo sino que su parte inferior, metálica y con el anagrama OPC, está achatada. Tiene un aro grueso y está tapizado de una piel muy agradable al tacto y que da buen agarre.
La suspensión tiene unos ajustes específicos: el eje torsional trasero es un 25 por ciento más rígido para reducir el balanceo (la estabilizadora delantera no cambia), los amortiguadores son más duros y los muelles diferentes (la suspensión deja la carrocería 15 mm más cerca de suelo). El control de estabilidad es de serie y se puede desconectar.
La dirección tiene desmultiplicación variable. De serie tiene neumáticos 215/45 R17, aunque opcionalmente puede tener llantas de 18".
Está a la venta por 22.950 €, únicamente con carrocería de tres puertas. Por lo tanto, cuesta un poco más que otros modelos semejantes, como el Peugeot 207 RC o el Renault Clio 2.0 16v RS. Un MINI Cooper S es una opción también muy recomendable, pero es mucho más caro.
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