Más caro que la versión equivalente de gasolina
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El equipamiento de serie de la versión 1.6 HDi es abundante, tiene doble airbag frontal, airbags laterales, antibloqueo de frenos (ABS), control de estabilidad, cinturones de tres puntos de anclaje en las cuatro plazas, climatizador, ordenador de viaje, luces y limpiaparabrisas automáticos, retrovisores termoeléctricos, radiocd con mandos en el volante y llantas de aleación.
Entre la versión 1.6 de gasolina y 1.6 Diesel, existe una diferencia de 2.520 euros, a favor de gasolina. Si comparamos, al 1.6 HDi con la versión Quiksilver de gasolina, la diferencia se eleva a 3.530 euros. Estas diferencias se justifican por el equipamiento de serie del que dispone el Diesel y en el gasolina es opcional, por ejemplo, control de estabilidad, aire acondicionado, automatismos de luces y limpiaparabrisas. El equipamiento de serie que lleva el 1.6 HDi cuesta 2,080 euros en el 1.6 i.
El motor de gasolina de 1,6 l y 109 CV es un motor con muy buen rendimiento y un consumo contenido, es mejor opción para personas que no hagan muchos kilómetros. El Diesel solo resulta rentable a partir de 40.000 km, y el ahorro que genera de ahí en adelante no es demasiado importante.
Todos los 206 CC tienen un techo duro plegable bajo el maletero. Para realizar esta función, es suficiente con quitar las dos fijaciones del techo por el parabrisas y pulsar un botón en el túnel de transmisión. Es indispensable para ello, que el equipaje del maletero no supere una cortinilla textil, que sirve como límite horizontal de carga.
Personas de estatura media irán más cómodas en el 206 CC que las de talla superior, ya que éstas sentirán como el aire choca con su cabeza, puesto que el parabrisas, que va demasiado bajo, no lo evita al ir descapotado. No puede disponer de deriva brisas, por lo que se crean turbulencias de importancia a partir de 120 km/h. A partir de esta velocidad, y en viajes largos, es conveniente llevar el coche capotado.
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