Bien aprovechado para su pequeño tamaño
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El interior del 107 está bien aprovechado para tener tan sólo 3,4 m de longitud. En las plazas delanteras da sensación de desahogo. El parabrisas queda lejos de los ocupantes y la anchura en las plazas delanteras es mayor de lo habitual en coches de este tamaño. Por esta razón los ocupantes delanteros no van muy cerca entre sí, ni muy cerca de las puertas (como por ejemplo, puede ocurrir en un Fiat Panda).
La posición al volante es correcta, aunque hay quien puede echar en falta que el volante tuviera regulación en profundidad (sólo tiene reglaje de altura).
La carencia más importante que hay en las plazas delanteras es que los asientos dejan muy suelto al cuerpo. El resposacabezas de los asientos delanteros va integrado en el respaldo y queda lejos de la cabeza de los ocupantes. Los cinturones de seguridad no tienen posibilidad de regulación.
La instrumentación es muy sencilla; se echa en falta un indicador de la temperatura del agua. Puede tener cuentarrevoluciones, pero es una opción que hay que pagar.
En las plazas traseras hay espacio suficiente para que dos adultos puedan viajar con cierta comodidad durante un trayecto no demasiado largo. En el interior del 107 no hay tanto espacio como en algunos utilitarios más grandes que también están bien aprovechados, como el Fiat Panda o el KIA Picanto, pero la diferencia no es grande.
La calidad de acabado es la normal de un utilitario. En general los plásticos del salpicadero tienen una superficie agradable al tacto y a la vista mejor que los que hay en las puertas. Lo que no tienen ninguno son defectos de ajuste. Lo que más se echa en falta en el interior del 107 es que determinadas superficies tengan algún recubrimiento antideslizante para que los objetos ahí depositados no se muevan con facilidad. Hay muchos huecos para depositar objetos, pero ninguno tiene tapa.
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