Espacio interior limitado
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El nuevo Renault Clio no tiene el espacio interior que cabría suponer, dado su tamaño exterior.
El espacio para los ocupantes de las plazas delanteras es suficiente. Detrás, no ocurre lo mismo: el espacio para las piernas y la anchura son escasos; no así la altura, que resulta suficiente para ocupantes altos. Coches con menor longitud, como un Fiesta, un Punto o un Corsa tienen más espacio para las piernas de los pasajeros traseros.
El limitado espacio para las piernas se minimiza, en parte, gracias a que queda espacio suficiente bajo los asientos delanteros para meter los pies. La banqueta trasera es apta para dos adultos; un tercer adulto en la plaza central no lograría encontrarse cómodo por varias razones: por lo prominente del túnel de transmisión, por la escasa anchura interior y porque en ciertas versiones este es un asiento preparado para niños.
En la versión de tres puertas, el acceso a la parte posterior es fácil. Los asientos delanteros se abaten con comodidad y tienen memoria para volver a su reglaje original.
El volumen del maletero es de los más grandes del segmento (288 l), pero a costa de llevar la rueda de repuesto (del mismo tamaño que el resto) en el exterior. Al abatir los asientos para ampliar su capacidad, no queda una superficie de carga lisa, ya que hay una pared de 11 cm de altura que recorre el fondo del maletero, lo que obstaculiza transportar objetos de gran superficie.
El interior del Clio tiene un aspecto cuidado y calidad suficiente. El salpicadero, su disposición y mandos, los colores y materiales utilizados recuerdan al Megane actual.
Tiene acceso y arranque mediante tarjeta. La ranura para introducirla queda fuera de la vista, en la parte inferior del salpicadero (debajo del interruptor de la intermitencia de emergencia). Esta posición podría no resultar cómoda para muchos conductores.
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