Un puesto de conducción cómodo y unas plazas traseras para dos ocupantes
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El puesto de conducción del Clio es cómodo. Lo mejor es que la posición del volante, de los pedales y del asiento (que puede ir cerca o muy lejos del volante) es correcta para personas de diferente complexión y forma de conducir.
Se echa en falta que el volante pueda tener ajuste en altura (sólo lo tiene en profundidad) o que los asientos tengan un relleno algo más firme. Además, en función de la forma de sentarse que tenga cada conductor, puede que en las curvas las rodillas apoyen sobre superficies de plástico duro (tanto en la puerta como en la consola).
En la carrocería de tres puertas el acceso a las plazas traseras es normalmente cómodo y está bien resuelto. El mando que abate cada asiento está colocado en la parte superior de cada respaldo y los asientos recuperan su posición original después de abatirlos.
Las dos puertas laterales son más bien pesadas. Esta característica se ve desfavorecida porque el tirador del interior de la carrocería está colocado cerca del punto donde articulan las puertas.
No es de los utilitarios más espaciosos, aunque en las plazas traseras hay espacio suficiente para que dos ocupantes adultos viajen con comodidad. Es pequeño para tres.
El maletero es muy amplio y tiene una forma regular, que lo hace muy aprovechable. Se puede ampliar bien abatiendo el respaldo trasero solamente (dividido en dos sectores de proporciones 60/40, salvo en la versión más económica) o bien levantando la banqueta, que queda en posición vertical.
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