Comportamiento divertido pero seguro
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El bastidor del Mégane GT tiene ajustes distintos de las versiones normales del Mégane. Los muelles de la suspensión son más duros y cortos, por lo que la altura de la carrocería es un centímetro menor. Las barras estabilizadoras son menos flexibles, para reducir el balanceo; los amortiguadores también cambian. Renault asegura que el Mégane GT es más ágil en carreteras reviradas, pero sigue siendo cómodo y seguro de reacciones.
Otros elementos que cambian son la dirección asistida y el control de estabilidad (ESP). La dirección -de asistencia eléctrica- tiene una respuesta diferente, con objeto de mejorar la precisión de guiado del coche; el control de estabilidad ha sido reprogramado teniendo en cuenta las modificaciones anteriores.
La versión Diesel del Mégane GT tiene un motor de dos litros con inyección directa por conducto común y turbocompresor de geometría variable. Tiene 150 CV de potencia, que le permiten al Mégane alcanzar 210 km/h y acelerar de 0 a 100 en 8,7 s. Gasta una media de 5,4 l cada 100 km. La caja de cambios tiene seis velocidades. Esta versión es suave, silenciosa y tiene unas buenas prestaciones.
La versión de gasolina tiene un motor turboalimentado de 163 CV de potencia a un régimen de 5.000 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 s y la velocidad máxima es de 220 km/h. El consumo medio es de 7,7 l cada cien kilómetros, normal para sus características. La caja de cambios es de seis marchas. Se trata de una versión con unas prestaciones excelentes, más rápida incluso que otros coches más potentes.
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