Comparativamente es mejor en las plazas delanteras que en las traseras
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Tiene unos asientos cómodos, aunque tienen un relleno de espuma más bien blanda (que tiende a ceder algo con el peso del cuerpo); los pedales están bien situados y el volante tiene amplias regulaciones en altura y profundidad.
Los asientos son iguales en todas las versiones con motor Diesel de 150 CV; lo que cambia es el tipo de tapizado que llevan, que opcionalmente puede ser de piel.
Lo normal es que cualquier persona consiga una posición de conducción cómoda. Hay algunos elementos que no son del todo accesibles para accionarlos una vez en marcha, como el como el mando del regulador de velocidad, el del limitador de velocidad y del control de estabilidad (en el salpicadero, a la izquierda y debajo del volante). Tampoco son fáciles de usar los mandos del sistema de sonido de la consola, porque sus botones son pequeños y están apartados del campo de visión.
Delante hay espacio de sobra. Como en otros coches modernos de este tipo, todo lo que rodea al conductor está lejos y da sensación de amplitud. En las plazas traseras, sin embargo, no sobra espacio; ni hay mucha anchura para los hombros, ni espacio para las piernas. Tampoco se distingue por su maletero; tiene 330 l (que está algo por debajo de la media) y no resulta muy cómodo cargar en él objetos pesados (el borde de carga está muy alto).
Es más funcional la carrocería de cinco puertas que la de tres; la de tres puertas tiene dos puertas laterales muy largas y pesadas, que no son cómodas de mover.
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