La gama Saab 9-3 Sport Sedán contará desde agosto con un nuevo motor de 2,8 litros de cilindrada y 250 CV de potencia, que irá asociado a la versión AERO.
El 1 de agosto se incorpora a la gama Saab 9-3 una versión AERO con un nuevo motor de gasolina, más potente. Todavía no se conocen precios oficiales.
Tendrá un motor nuevo de seis cilindros, 2,8 litros de cilindrada, con distribución variable y turbocompresor. La potencia máxima es de 250 CV y el par máximo de 350 Nm, en lugar de los 210 CV y 300 Nm del actual 9-3 Sport Sedan 2.0T Aero.
El turbo es de origen Mitsubishi, trabaja a 1,6 bar de presión máxima, y tiene doble entrada, para evitar pérdidas de carga y optimizar el funcionamiento del mismo. Tanto el bloque como las culatas del motor están realizados en aluminio.
La versión AERO con este motor, se podrá elegir con cambio manual y automático, de seis marchas. Los datos de prestaciones son mejores, pero el consumo es mayor respecto al modelo que sustituye. Con cambio manual alcanza 250 km/h (15 km/h más) y acelera desde parado hasta 100 km/h en 6,9 segundos (1,0 segundos menos), con un consumo en ciclo mixto de 10 litros cada 100 km (1,0 litros más).
Mientras tanto, con cambio automático, alcanza 245 km/h (15 km/h más), acelera en 7,9 s (0,9 segundos menos), y su consumo mixto son 10,5 litros (0,9 litros más).
El motor sube de vueltas con mucha suavidad y ausencia de vibraciones. Su entrega de potencia es muy buena, desde apenas 2.000 vueltas tiene una inmediata respuesta al acelerador. Lo mejor de este motor se encuentra entre 2.500 y 4.500 rpm, donde el empuje es constante y determinante.
Como suele pasar en otros modelos con motores potentes y con entrega suave de potencia, cuando se conduce da la sensación que no corre lo que debería, en base a su potencia. Aunque esto, realmente fuera así, en este propulso queda obviado por el agrado de uso del mismo.
La palanca de cambios tiene un uso preciso, pero los desarrollos de la misma son largos, lo que dificulta los cambios rápidos.