Este motor es la variante más potente del bloque de 1,9 l TDI que emplea el grupo Volkswagen. Según SEAT, este Cupra TDI alcanza una velocidad máxima de 220 km/h y tarda 7,6 s en pasar de 0 a 100 km/h.
No es un motor silencioso, aunque a alta velocidad lo que más se escuchan son los ruidos aerodinámicos y de rodadura. Al acelerar a fondo en las primeras marchas emite un sonido grave.
Por debajo de 2.000 rpm no tiene casi fuerza; a partir de ahí la aceleración aumenta de forma considerable. Hay que anticiparse en algunas maniobras (por ejemplo, cuando se va con el motor bajo de vueltas y hay que incorporarse a una carretera) y utilizar el cambio para efectuar la maniobra con rapidez.
En carretera, donde en pocas ocasiones se circula por debajo de ese régimen (lleva una sexta de casi 50 km/h) tiene una capacidad de ganar velocidad excelente. Sin llegar a coches muy potentes, este Ibiza creo que es uno de los coches que mejor recupera en sexta.
El motor sube de vueltas hasta cerca de 5.000 rpm, aunque a partir de 4.400 comienza a perder fuerza. Hay coches en los que ese margen que queda hasta el corte no es aprovechable en ninguna circunstancias; este no es el caso del Ibiza, puesto que en determinadas ocasiones, como durante un adelantamiento, puede ser útil aprovecharlo.
En un recorrido por autovía, a una velocidad media de 133 km/h, ha gastado 7,4 l/100 km. En carretera lenta y ritmo alto, el consumo máximo que he llegado a medir es 12,8 l/100 km.
La palanca de cambios es precisa en su manejo y me ha parecido suficientemente rápida.