Acertado compromiso entre confort y deportividad
|
La suspensión no es tan dura como en otros modelos de corte deportivo con este nivel de potencia, como un Opel Astra de 200 CV. Por lo tanto, a quien vaya a utilizar el coche para viajar con varios pasajeros le resultará satisfactoria porque no agita enérgicamente a los ocupantes.
La unidad de pruebas tenía las llantas de 18" opcionales que vienen con unos neumáticos de medida 225/40 ZR18 (en nuestro caso unos Dunlop). Un Audi A4 o un Volkswagen Passat Variant con los neumáticos opcionales de medida 235/45R17 que tenían las unidades que ya habíamos probado mantenían peor la trayectoria al pasar por juntas en muy mal estado cuando el coche estaba fuertemente apoyado a alta velocidad. El Audi llevaba la suspensión de serie, el Volkswagen la deportiva.
En carreteras lentas, el Octavia RS permite cerrar un poco más la trayectoria cuando ya está apoyado, aunque cuando llega al límite de adherencia resulta subvirador. Hasta cierto punto es un coche sensible a la deceleración en curva, ya que ahuecar puede ayudar ligeramente a colocar el coche.
El control de estabilidad tiene un funcionamiento muy bueno y si se conduce bien no entra apenas en funcionamiento; el de tracción sí lo hace. Si se desconecta, hay que dosificar bien el acelerador al salir de las curvas, puesto que con el asfalto seco patina en segunda y, en algunas ocasiones, también en tercera velocidad.
Desde el punto de vista de la distancia que necesitan para detener al coche, los frenos son buenos pero no excepcionales. Sí que destacan por la resistencia a la fatiga y porque conservan un tacto muy bueno aunque se les someta a un esfuerzo más exigente del normal.
El tacto de la dirección es bueno, igual de que en otros modelos del grupo Volkswagen.
|
|