El Rodius Limited AWD tiene una tracción total inteligente, denominada TOD. El sistema envía un 97% de par al eje trasero y un 3% al delantero; en caso de perdida de adherencia, el sistema aumenta progresivamente el par que envía al eje delantero, hasta un reparto 50:50. Tiene, además, una marcha reductora, accionable manualmente, que se ha mostrado muy fiable para subir o bajar cuestas pronunciadas.
En carretera o autovía, la conducción del Rodius está marcada por el ruido mecánico y aerodinámico, que se oye de manera continuada en el interior, acrecentándose en momentos de exigencia al motor. El motor Mercedes-Benz resulta suficiente para incorporaciones y adelantamientos, y para llanear, aunque vaya cargado, a velocidades superiores a las permitidas en España. En estas condiciones, el consumo sube fácilmente de 12 litros a los 100 kms.
Con viento lateral fuerte, la gran superficie lateral del Rodius provoca una cierta inestabilidad en la dirección. La suspensión tiene tarado blando, es lo común en coches de este tipo.
Teniendo en cuenta su batalla, no resulta difícil maniobrar con el Rodius, tiene un radio de giro bueno y sensores de ayuda al aparcamiento.
El Rodius puede elegirse con cambio manual o con el cambio automático secuencial “T-Tronic” de Mercedes-Benz. El cambio automático es aconsejable al manual, ya que éste es algo tosco de funcionamiento, con dificultades para atinar al insertar las marchas con rapidez.
El automático resulta muy suave de funcionamiento y efectivo al subir marcha, no se aprecia tirón alguno. También, es efectivo al pisar a fondo, ya que baja las marchas necesarias para cumplir las necesidades de potencia que la situación exija; al soltar el pedal, el cambio vuelve a poner la marcha más larga posible. Sin embargo, en reducción resulta excesivamente lento y poco práctico.
Lo aconsejable para sacar el mayor partido a este cambio, es dejar al sistema inteligente subir de marcha y reducir al pisar a fondo; reduciendo marchas manualmente, mediante toques a la izquierda a la palanca. Procediendo de esta forma, el cambio automático es manifiestamente preferible al manual.