Aunque el habitáculo de este Suzuki es más estrecho que la media, destaca de otros modelos semejantes por el espacio disponible para las piernas. Sólo un smart forfour (que tiene la banqueta trasera deslizable) o un Rover Streetwise son mejores en este sentido.
También destaca por la sensación de amplitud que transmite y que se encuentra sólo en algunos monovolúmenes, porque, al igual que aquellos, el cristal delantero se encuentra más alejado de lo normal, tanto en su parte inferior como en la superior.
El acceso es más cómodo porque las puertas son más altas de lo habitual y no exigen doblar tanto la espalda y el cuello para entrar, algo que apreciarán, sobre todo, aquellos que sean más altos de lo habitual.
Los asientos delanteros me han parecido correctos. El relleno es suficientemente firme como para no cansarse en exceso en viajes largos. El respaldo es amplio y sujeta suficientemente bien la espalda (si circulamos a ritmo normal). La banqueta es algo corta, aunque no más que en otros coches similares.
El volante carece de ajuste longitudinal, tan sólo tiene vertical. A mí, que conduzco con el asiento en una posición bastante atrasado, no me quedaba demasiado alejado del cuerpo.
Las plazas traseras tienen un generoso espacio para las piernas. Además, se pueden meter los pies por debajo de los asientos delanteros, con lo que se gana un poco más de espacio.
La anchura es justa para llevar a tres adultos durante un trayecto largo. En cambio, es suficiente para viajar con dos adultos y un niño. Estos asientos tienen fijaciones Isofix para sillas de niños
El maletero es más alto que largo. Tiene una capacidad de 213 l, algo menos que la media. Tiene luz pero no ganchos para sujetar una red ni toma de corriente de 12 v adicional.