El Toyota Avensis 2.2 D-4D es un coche muy cómodo por dos razones: la notable suavidad de sus motores y porque, sin ser un coche muy blando de suspensión, transmite muy poco las irregularidades de la carretera al interior.
Una vez en marcha y con cierto lanzamiento, el sonido del motor es prácticamente inapreciable (Toyota ha modificado el parabrisas, el aislante bajo el capó del motor y otros elementos aislantes del motor). Cuando se conduce no da la sensación de ser tan potente, al menos en comparación con otros similares, porque el motor es muy suave en la entrega de potencia. No es un coche que responda con rapidez a las solicitudes del acelerador.Destaca por el empuje que tiene en la zona alta del cuentavueltas y que hace aprovechable todo el régimen de giro del motor cuando se necesita la mayor aceleración posible. Según los datos de Toyota, el Avensis Wagon D4-D 177 CV alcanza 220 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en 8,6 s. Según nuestras mediciones, las prestaciones son las que corresponden a un coche de su potencia, como un Opel Vectra 3.0 V6 CDTi 24V.La marca japonesa ha homologado unos consumos muy buenos para un coche de esta potencia. En la práctica, los consumos por carretera son similares a los de turismos con motores Diesel de 140 a 160 CV, pero no por ciudad, donde es más elevado que en aquellos.Es un coche estable, seguro y con buenas reacciones. La barra estabilizadora delantera es un veinte por ciento más rígida que en las versiones anteriores (lo que disminuye el balanceo y perjudica la motricidad) y los amortiguadores delanteros son más duros. También ha aumentado la capacidad de la bomba de dirección.Tiene una gran capacidad para entrar en las curvas, aunque no es tan ágil como un Mazda6 o un Ford Mondeo. Tiene un control de estabilidad no desconectable que permite un cierto deslizamiento antes de que comience a funcionar palpablemente.martes agosto 23
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