Bueno sin techo
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Dos ocupantes pueden viajar hasta unos 120 km/h durante un buen número de kilómetros con cierta comodidad. Si se llevan las ventanillas subidas y el deflector colocado en su sitio, el azote del viento que llega a los ocupantes se puede considerar moderado. Si acaso puede venir bien llevar una gorra, porque sí se pueden notar ciertas turbulencias en la parte superior de la cabeza.
El accionamiento del techo es completamente automático, pero no es particularmente rápido y la maniobra hay que hacerla con el coche completamente parado (lo que puede ser incómodo en ciertos casos). Para poder bajar el techo el separador del maletero tiene que estar en la posición más baja de las dos posibles, para asegurar que el espacio del maletero destinado a alojar el techo no está ocupando con equipaje.
El volumen del maletero en el mejor de los casos es 380 l; si el techo está alojado en el maletero el volumen libre es 205 l. En ninguno de los dos casos es un dato bueno en relación al de otros coches de características similares (como un Peugeot 307 CC o un Renault Megane Coupé Cabriolet). Los 205 l que quedan son aprovechables por sus formas regulares. Además, la lista de opciones contempla un juego de dos maletas que se adaptan perfectamente a ese hueco.
El Eos con el techo puesto da un resultado parecido al de sus rivales, siempre peor al coche cerrado del que deriva (el Golf). Por carreteras en buen estado en nivel de confort es bueno; hay poco ruido aerodinámico y buen aislamiento del exterior. Por carreteras en mal estado la cosa empeora bastante; las múltiples piezas móviles de techo generan una serie de ruidos a los que hay que acostumbrarse. Además, como en otros descapotables, la estructura muestra ciertas vibraciones al pasar por determinadas irregularidades.
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