El conductor y los acompañantes van altos y erguidos
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El conductor y los pasajeros van sentados altos y erguidos. En las plazas delanteras, la cadera de los ocupantes va 60 mm más alta de lo que va en un Polo. El volante tiene reglajes de altura y profundidad. La posición de conducción no tiene carencias claras, aunque los mandos de la climatización están en la parte baja de la consola, en una posición no muy accesible. El indicador luminoso que indica si el aire acondicionado está conectado o no es difícil de distinguir en un día soleado.
El Fox no destaca por calidad de acabado. Es más bien un coche sencillo, básico y sin detalles refinados. Todo el interior está recubierto de plásticos de superficie dura. Todo el interior es de color negro (su aspecto es serio), prácticamente no hay detalles de plástico de otro color (salvo pequeños detalles en plateado en los tiradores de las puertas, una pequeña banda en el salpicadero, el cerco de la base de la palanca de cambios y el botón del freno de mano).
La instrumentación está presidida por un velocímetro en una esfera redonda; a ambos lados hay dos pequeñas medias esferas con el nivel del combustible y el cuentarevoluciones. El Fox no tiene, ni como opción, ordenador de viaje; exclusivamente tiene un indicador digital de kilómetros en total, uno parcial y un reloj. Con una pequeña pulsación en los mandos de los intermitentes, éstos hacen tres ráfagas.
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