Estable y rápido
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El Jetta 2.0 TDI 140 CV no es de los más cómodos de suspensión (tampoco es duro en exceso para un uso normal) en parte porque la versión «Advance» tiene de serie una suspensión más dura que los Jetta con equipamiento «Trendline»).
Esta versión del Jetta viene de serie con unos neumáticos 205/55 R16 (opcionalmente hay dos tipos de llantas de 17 pulgadas de diámetro). Con las ruedas de serie el coche es estable, seguro y agradable de conducir. En condiciones normales, conducir un Jetta es como conducir un Golf (o un Škoda Octavia); todos los mandos tienen el mismo tacto y el coche transmite sensaciones muy parecidas. Estos coches comparten muchos elementos de su estructura: sus reacciones son muy parecidas, aunque el largo voladizo trasero del Jetta hace que pueda reaccionar con algo más de brusquedad que un Golf en condiciones extremas, algo que sólo se nota cuando el control de estabilidad está desconectado (este elemento es de serie en esta versión del Jetta).
Para su tamaño, el Jetta maniobra bien.
El motor Diesel de 2,0 l de cilindrada y 140 CV de potencia que tiene el Jetta es excelente por prestaciones y consumo. También tiene una respuesta muy agradable al acelerador, aunque es ruidoso a baja velocidad, sobre todo en fases de aceleración. En carretera yendo rápido, el ruido que predomina es el aerodinámico y el del motor se aprecia poco.
Según datos oficiales facilitados por Volkswagen este Jetta alcanza 207 km/h de velocidad máxima y es capaz de acelerar hasta 100 km/h en 9,7 segundos. El consumo medio homologado es 5,5 l/100 km. En condiciones de circulación reales, por carretera a ritmo más bien rápido es normal gastar menos de 7,0 l/100 km/h de media.
De serie viene con una caja de cambios de seis velocidades. Opcionalmente puede tener una caja automática («DSG») que tiene un extraordinario funcionamiento. Esta opción de caja automática cuesta 1.520 €.
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