Equipamiento más que suficiente
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Todos los modelos que llevan el motor del Volkswagen Passat 2.0 TFSI sobresalen del resto por su buena relación entre prestaciones y consumo. Como casi todo motor turboalimentado, tiene una gran elasticidad en toda circunstancia y se parece a los motores atmosféricos en su capacidad para subir a altos regimenes sin perder fuerza. Es un motor muy suave, sin la patada característica de otros con turbocompresor. Su respuesta al acelerador es muy directa, casi inmediata, dando una aceleración constante desde 1.500 rpm hasta 6.500.
La buena relación entre prestaciones y consumo queda patente si comparamos las prestaciones y consumo del Passat 2.0 TFSI con otros modelos de longitud y potencia similares. El consumo medio es de los mejores del segmento (junto con el Audi A4 TFSI 200) y la aceleración es mejor que otros modelos como Ford Mondeo V6, Mercedes C 230 o Peugeot 407 V6. Sin embargo, en velocidad máxima se queda descolgado frente a berlinas con motor de seis cilindros, por ejemplo el Opel Vectra V6 o el BMW 325i.
El Passat 2.0 TFSI se puede elegir con dos niveles de equipamiento y terminación: «Sportline» y «Highline». De serie tiene airbag frontal y lateral para conductor y acompañante, airbag de cortina para ambas filas de asientos, control de estabilidad, fijaciones Isofix para asiento infantil, faros antiniebla, asientos delanteros deportivos, climatizador con controles individuales para conductor y pasajero, ordenador de viaje, volante de tres radios y palanca del cambio revestidos en cuero y llantas de aleación de 16 pulgadas.
En la lista de opciones se encuentran airbags laterales para las plazas traseras, asientos delanteros termoeléctricos, faros bixenón con iluminación activa en curva, navegador con mapas en DVD, amplificador digital de sonido y llantas de aleación de mayor tamaño, entre otros.
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