Pequeño y de calidad
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Gasta poco y corre mucho. Tiene un interior de calidad y una carrocería que no es espaciosa para los ocupantes ni para la carga.
Esta versión del S40 es interesante porque tiene un motor que da una prestaciones muy rápidas con un consumo bajo (aunque es ruidoso en algunos casos). También tiene una calidad de acabado notable y un equipamiento opcional abundante. El interior tiene múltiples posibilidades de configurarlo al gusto de cada uno.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que su longitud es 4,5 m. Por ello tiene algún inconveniente claro; por lo que cuesta este coche hay otras berlinas mucho más espaciosas, (sobre todo en las plazas traseras) y con más maletero. En parte, no es amplio porque no tiene una carrocería grande, pero tampoco se caracteriza por estar bien aprovechado.
Su longitud es prácticamente idéntica a la de un Ford Focus con carrocería de cuatro puertas, mientras que un Ford Mondeo es mucho más grande (4,7 m).
Como otras berlinas de este tipo va muy bien en las carreteras rápidas; tiene buen tacto, absorbe bien las irregularidades. Lo que le falta en carreteras lentas bajo ciertas condiciones de conducción es más agilidad de reacciones.
El Volvo S40 con motor Diesel de 136 CV está disponible en tres niveles de equipamiento, «Kinetic», «Momentum» y «Summun», desde 26.450€, hasta 31.345 €.
Por 1.200 € más está disponible el Volvo V50, que es la versión con carrocería familiar del S40. El V50 tiene un maletero más fácil de cargar (aunque su volumen hasta la cortinilla que lo cubre no es claramente mayor que el de un S40) y más espacio libre al techo en las plazas traseras, algo que agradecen los ocupantes de talla media o superior.
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