La distancia de seguridad hay que mantenerla siempre, para eso está y sobre en desplazamientos masivos, atascos y en ciudad. Si no lo cumples puedes llegar a provocar colisiones en cadena.
En 2005, al menos 3.172 conductores no guardaron la distancia reglamentaria de seguridad. No hacerlo puede tener graves consecuencias como colisiones en cadena provocadas por el simple frenazo de un vehículo que se transmite tipo caravana atrás como un efecto dominó.
¿Qué se entiende por distancia de seguridad? Según la DGT, «es aquella distancia entre vehículos que permite detenerse en caso de frenado brusco sin colisionar con el vehículo delantero, teniendo en cuenta para ello, la velocidad de circulación y las condiciones de frenado y adherencia de la carretera». Ante una frenada inesperada el conductor debe asimilar la situación, después tiene que actuar (frenar), el coche responder, contando con la velocidad, condiciones de frenado y adherencia. En función de la velocidad a la que se esté circulando en ese momento, se necesitarán más o menos metros para parar por completo el vehículo. Hay que ser conscientes también de las condiciones climáticas en las que conducimos, tales como lluvia, viento o niebla, que influirán en el frenado y en el tiempo de reacción.
