Cinco maneras de alargar la vida de tu coche

Un vehículo es una máquina compleja que requiere de cuidados periódicos para mantenerla siempre a punto. Las visitas al taller son un auténtico quebradero de cabeza y un dolor para el bolsillo, pero existen formas de retrasar la visita al mecánico y alargar la vida del coche. Basta con hacer un plus de esfuerzo en el cuidado del vehículo. A la larga, sale rentable. Ricardo Buchó, responsable de Nuevos Mercados de Audatex en España, nos cuenta cinco maneras para que un coche dure más.

La visita al taller siempre da miedo

1. La primera tiene que ver con el mantenimiento. Buchó recomienda "respetar los intervalos de tiempo indicados por el fabricante" para las revisiones, cambios de aceite, ruedas… Dependiendo del modelo y del fabricante, estos serán más o menos intensivos. En ocasiones se tratará solo de cambiar filtros, aceite y aire; otras veces tendrás que combatir aspectos más complicados. Sea como fuere, conviene señalar esas citas en rojo en el calendario para no dejarlas escapar y cumplir con ellas.

2. Otra manera de alargar la vida del automóvil  fácil de llevar a la práctica consiste en evitar una conducción agresiva. "El mantenimiento del coche depende también del uso particular que cada uno hace del vehículo. Una conducción agresiva daña a la larga el sistema del coche, que sufre más y se acaba resintiendo", explica Buchó.

3. Por otro lado está la conducción eficiente, ecológica. "Optimizar el motor ayuda a alargar la vida del coche. Este no sufre tanto y se optimizan los recursos, tanto en combustible como en piezas de desgaste. Eso, además, implica ahorro".

4. También hay que cuidar el exterior desde el punto de vista de la siniestralidad. Es básico, "cuantos menos accidentes, más durará el coche". Buchó lo explica así: "No se trata solo de accidentes de carretera graves como colisiones o vuelcos. Los pequeños golpes, rozaduras, rayones y demás contribuyen a mermar la vida de los vehículos. Por ejemplo, un coche estacionado en un garaje tiene más vida que uno aparcado en la calle, donde hay que confiar en el civismo de la gente".

5. Por último, el mantenimiento del interior, sobre todo en lo referente a la higiene. Es tan sencillo como usar el coche para lo que se debe y para lo que ha sido pensado. Utilizar un vehículo particular, un turismo, "para hacer mudanzas o transportar animales", por ejemplo, no es precisamente lo más aconsejable. Otra cosa es que sea un caso puntual.